Casi todas hemos pasado por ese momento frente al espejo de aumento, frustradas por esos pequeños puntos en la nariz o las mejillas. Pero antes de que corras a usar una tira de limpieza agresiva o a intentar extraerlos tú misma, detente: ¿estás segura de que son puntos negros?
Confundir la textura natural de la piel con suciedad es el error más común. En SEORI, te ayudamos a distinguir entre poros dilatados, filamentos sebáceos y puntos negros para que les des el tratamiento que realmente necesitan.
1. Los Poros: Tus pulmones cutáneos
El poro es simplemente la apertura por donde sale el vello y el sebo. No son puertas que se abren y cierran, pero su apariencia cambia.
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Por qué se ven grandes: Si tu piel produce mucha grasa o ha perdido elasticidad con la edad, el poro se "estira" y se vuelve más visible.
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La solución: No puedes borrarlos, pero puedes mantenerlos "limpios y firmes" con ingredientes como el PDRN, que fortalece la estructura de la piel para que el poro no se caiga.
2. Puntos Negros: El tapón real
Un punto negro (comedón abierto) ocurre cuando el sebo y las células muertas se quedan atrapados en el poro y, al entrar en contacto con el aire, se oxidan y se vuelven negros.
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Cómo tratarlos: Necesitas "derretir" ese tapón. El Pore Melt Mochi Cleansing Oil de Arencia es experto en esto. El aceite atrae al aceite, disolviendo el tapón negro sin lastimar la piel.
3. Filamentos Sebáceos: El gran malentendido
Esos puntitos grisáceos o amarillentos que ves en tu nariz y que "siempre regresan" no son puntos negros. Son filamentos sebáceos, una parte normal de tu piel que ayuda a canalizar el flujo de grasa.
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Dato importante: ¡No los extraigas! Si los sacas a la fuerza, el poro se dañará y se verá más grande. La clave es mantenerlos bajo control con una limpieza constante pero gentil.
La Estrategia de "Pore Melting" (Derretimiento de Poros)
En lugar de succionar o pellizcar, la técnica coreana prefiere la paciencia. Al usar el Mochi Cleansing Oil diariamente:
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Suavizas: El aceite de limpieza entra en el poro y ablanda el sebo endurecido.
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Limpias: Al emulsionar con agua, el aceite se lleva la suciedad.
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Previenes: Al mantener el flujo de grasa libre de obstáculos, los poros no se dilatan por acumulación.
Conclusión
Tener poros es humano; tener puntos negros es un tema de limpieza. Aprender a diferenciar entre ambos te ahorrará muchas irritaciones y te permitirá enfocarte en lo que realmente importa: una piel con textura saludable y elástica.
¿Quieres una nariz libre de puntos negros? Descubre el poder del Pore Melt Mochi Cleansing Oil en SEORI y deja de pelear con tus poros para empezar a cuidarlos.
